Directo desde Encinas Reales

domingo, 21 de febrero de 2010

Centenares de personas se acercan hasta la presa para ver el embalse lleno


Mientras los municipios ribereños del río Genil, aguas abajo del pantano de Iznájar, permanecen atentos a los partes meteorológicos de los próximos días, expectantes ante posibles crecidas del Genil. En el embalse, la jornada de ayer se convirtió en un día festivo, donde acompañó hasta el tiempo, regalando un día casi primaveral a los cientos de visitantes que se acercaron hasta pie de presa. La noticia de que el mayor pantano de Andalucía se encuentra casi lleno con 817 hectómetros cúbicos, al 83,2 % de su capacidad y desembalsando agua, ha despertado la curiosidad de numerosos ciudadanos que se trasladaron hasta este embalse para disfrutar de su paisaje.
Como Antonio Valverde, vecino de Benamejí, que conoce bien la zona. “He venido muchas veces a pescar, al espigón de villa Emilia, aunque ahora la pesca está prohibida por culpa del mejillón cebra”, explica. Antonio Valverde, quien reconoce que este año el pantano ha crecido como nunca y lamenta que su deporte favorito no se pueda practicar. Poco a poco se va ambientando la presa, normalmente solitaria, y que ayer se fue llenando de coches particulares, algún autobús con alguna excursión organizada, o moteros como José Luna, que se ha desplazado desde Córdoba o Francisco López, que viene de Lucena. Ambos suelen visitar este pantano, aunque en el caso del cordobés llevaba casi dos años sin asomarse a la presa y “entonces sí que notas cómo ha crecido”. Francisco López estuvo pescando con su hijo este verano en Iznájar, en la playa de Valdearenas, “y desde la orilla hasta los pinos había un buen trecho”, tramo que ahora ha desaparecido bajo las aguas.
También grupos de ciclistas se acercan hasta la presa, como es el caso del Club Ciclista la Realenga, de Lucena. José Viso es un ciclista veterano perteneciente a este club, ayer sábado recorrieron los 35 kilómetros que les separa de Lucena, para ver el pantano. Sí se reconocen un poco decepcionados, porque esperaban una cascada de agua cayendo por los aliviaderos del pantano, pero aún así ha merecido la pena la excursión.
El pantano sigue desembalsando 50 metros cúbicos por segundo, lo hace desde el canal de la central eléctrica, Aún así, el nivel sigue subiendo. El sábado termina y los curiosos se retiran, y para hoy domingo se espera de nuevo la lluvia y que el nivel del agua alcance la base de las compuertas del pantano.